martes, 9 de diciembre de 2014
¿Qué les pedimos a nuestros governantes? El putoamismo de Obama y la Casta
domingo, 26 de octubre de 2014
El Grupo de la Creación: Compilando el Universo
martes, 7 de octubre de 2014
Despotricación definitiva por el caso de ébola.
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| Mickey Mouse dice ébHOLA |
jueves, 7 de agosto de 2014
El carnet de votante
domingo, 3 de agosto de 2014
De Dioses falsos y antifaces
sábado, 28 de junio de 2014
Jardinería de problemas
El proceso para resolver un poblema es, en mi opinión, el siguiente:
1/ Identificar cuál es el problema o cuáles son los problemas. No es algo tan fácil como parece, porque en la vida real uno se encuentra múltiples problemas entremezclados, o problemas que no parecen serlo, o incluso problemas que no parecen que lo son.
2/ Buscar la raíz y la base del problema. Nuevamente, más difícil de lo que parece, en ocasiones es hasta imposible detectar su raíz, es decir qué lo causa, pero siempre puedes saber cuál es base. Esto es, qué es lo que hace que ese problema te afecte. Hay que hacer un análisis de cómo es el problema, qué tenemos a nuestra disposición y qué podemos usar. En nuestro arsenal puede haber pinzas que impidan crecer algunas ramas, tijeras pequeñas de precisión, machetes romos, espejos, cuerdas, un cuaderno... incluso cacahuetes, tazas de café, pintura rosa y otras cosas que probablemente no sirvan para nada.
3/ No detenerse con las ramas. Los problemas van así, nacen con una raíz oculta y salen a la luz en forma de una base y luego se dividen en múltiples ramas. Muchas veces si lo dejas crecer, va a crecer indefinidamente. Las ramas son lo que más molesta, y lo que la mayoría de la gente intenta eliminar. Perder el tiempo con las ramas puede no servir de nada porque seguirán creciendo. Por supuesto casi siempre habrá que eliminarlas para avanzar, pero no es ése el objetivo, hay que recordarlo.
4/ Buscar el camino más rápido a la base. A veces el camino más directo es imposible por que hay ramas en medio, y puede que esas ramas sean tan espesas que no podamos cortarlas sin que salgan otras. Es importante darse cuenta que se ha llegado a un callejón sin salida, así que es recomendable buscar otro camino. Anotar lo que sabemos y avanzar por otro lado con las herramienas que dispongamos. Igual nuestras pinzas no son útiles con ramas demasiado gruesas, igual nuestras tijeras de precisión no pueden cortar los conjuntos de ramas demasiado densos en el tiempo suficiente, igual desde donde estamos no se ve la base. Hay que analizar desde diferentes perspecttivas para buscar la idea, el camino más rápido, que no tiene por qué ser el más corto.
Lo más importante es siempre identificar cuál es la base de los problemas. Cuando te plantas frente a problemas de física y matemáticas acabas desarrollando un método para resolverlos que se puede extrapolar en general a cualquier otra rama. Hay que ser preciso, conciso y directo. Hay que saber cuándo se está en un callejón sin salida y probar otro ángulo. Hay que tener en cuenta problemas anteriores y cómo se resolvieron. Todo suena muy obvio, pero en la vida real es muy normal que la gente no haga nada de esto, y se quede atascada en las ramas más entrelazadas del problema, o que sencillamente se dedique sólo a podarlo cada poco tiempo para que no moleste demasiado, creyendo que así está resuelto.
jueves, 26 de junio de 2014
Diario de viajes de Polonia: día 8 (fotos)
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| Harold, el ratoncillo que capturamos con galletas. Casi nos lo llevamos de viaje. |
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| Loren en uno de los dos parques que visitamos ese día. No caigo cual. |
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| Para que veáis que Harold no vivía dentro de la bolsa de galletas, lo cogimos realmente. |
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| Este sí se cual es. Es el parque japonés. Memoria de elefante. |
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| La fuente aquella, y yo con mis mejores pintas. |
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| Foto obligada en un baño con dobles espejos. Gestos del ghetto innecesarios, pero bueno. |
Noche y grunge en las proximidades de Julio
Creo que la quise todo lo que alguien como yo podía querer a alguien. No estoy seguro, igual aún no me he saturado porque dicen que cuando ocurre te das cuenta. Sinceramente, espero que sea así, ya que si no soy un ser un tanto lamentable.
También le tengo miedo a la oscuridad y a los maizales, no me preguntes por qué. Las hojas de los maizales cortan, y es agobiante. No creo que haya visto ninguna película de miedo en la que haya asesinos en los maizales, pero seguro que hay alguna porque si no no se explica que tanta gente les tenga miedo, el mío es como el miedo de una presa con un depredador. Me gusta ver lo que hay a mi alrededor.
Los líos salieron solos. Yo creo que me comporté lo mejor que supe, y las cosas acabaron bien, aunque el que salió escaldado fui yo. No creas que me molestó mucho, porque aunque está claro que no me salieron bien las cosas, me queda la sensación de que me porté bien. Desde luego mejor que la otra vez.
Todo eso son gilipolleces. La gente considera la física cuántica como magia potagia, y la usan como excusa para cualquier cosa. Mira, nadie puede comprender la física cuántica porque no tiene sentido para nosotros, pero yo creo que se puede al menos aprender y más o menos entender. Joder, son sólo reglas matemáticas y abstracciones y PUM, tienes tus putos resultados, que es lo que quieres. La gracia de la cuántica es que pueden ocurrir muchísimas mierdas ahí abajo mientras no miras, pero cuando vas a mirar, está todo tranquilo y ves una cosa u otra. Menudas fiestas se montan los cabrones. Y no, no es todo al azar, porque como te digo son reglas matemáticas que puedes calcular, así que puedes apañarlo para que lo que salga sea lo que quieres. En eso consiste todo el asunto.
Pues no sé, tío. Prefiero las cosas como están. Arriesgarse ahora puede ser tirarlo todo por la borda, e igual prefiero navegar así. La compañía es agradable y no creo que intentar hacerla más agradable con el riesgo de quedarme sólo merezca la pena. Pero hay veces que no sé que pensar y lo mandaría todo a la mierda por la posibilidad.
Creo que de niño no fui muy niño. Igual por eso me faltan piezas de cómo actuar en ciertas situaciones normales.
Bueno, me voy a casa. Escucharé el grupo ese que me dijiste. Buenas noches, tío.
martes, 10 de junio de 2014
Nuestras revoluciones están muertas, sólo quedan pataleos y berreos
Pero no olvidemos que los ayuntamientos claudicaron tras violentas revueltas vecinales. Los intentos pacíficos, diplomáticos y tranquilos de llegar a una conclusión positiva fueron ignorados. Pasa en general con las manifestaciones actuales, hasta que no hay ostias no se les hace caso. Y entonces, se les hace mucho caso. Igual que con los escraches y demás broncas ciudadanas que dan mucho miedo y ponen las palabras ETA y Hitler en boca de los medios.
Así que las cosas son claras, o bien desde el gobierno se tiene que hacer caso a la gente cuando está calmada, o tienen que ignorar a los violentos, porque si no el mensaje es obvio. Es lo mismo que lo de no negociar con terroristas, el gobierno no debe promover actos violentos de ningún tipo, y esta clase de "victorias" son en realidad victorias de la agresividad frente a la diplomacia, de la violencia frente a las palabras, del descontrol frente al buen gobierno, del "mierda mierda mierda se nos ha ido de las manos" frente al "sabemos lo que hay que hacer".
La pasividad del gobierno frente a las buenas intenciones ciudadanas, y su rápida actuación contra la histeria colectiva es un problema serio. Los padres que hacen caso a sus hijos sólo cuando gritan y berrean son malos padres. Aunque claro, nadie dijo que nuestro gobierno fuese bueno.
Es el problema de las nuevas revoluciones ciudadanas. El 15M desde luego ilusionó a la gente, pero ya está. En una era en la que la gente puede protestar sin enseñar la cara y sin comprometerse, desde Twitter y Facebook, donde todas las opiniones parecen contar porque en Internet no se puede distinguir a un Doctor de un quinceañero, las revoluciones ciudadanas tienen horchata aguada en las venas. La gente sale a la calle gritando, con consignas sacadas de Twitter y carteles con memes y chistes, y luego llega esa gente que disfruta pegando a policías y rompiendo cosas. Y después, nada.
Estas "revoluciones" (he vuelto a usar comillas, fíjense) no son nada. No aspiran a nada. Son pataleos y berreos de gente triste porque, reconozcámoslo, nuestra sociedad es triste. Desde pequeños nos dijeron que podríamos ser cualquier cosa, y nos lanzamos a estudiar lo que nos gustaba. Somos la generación con mejores Filósofos, Filólogos, Físicos, Músicos, Biólogos, Psicólogos, Historiadores, Matemáticos, Periodistas y Artistas de la historia... pero eso no es lo que la sociedad necesita. Por eso, nosotros los Graduados y Licenciados en Falsos Sueños, con un Máster en Aspiraciones Nebulosas y un Posgrado en Autoestima Socialmente Aceptada, hemos intentado doctorarnos en Promesas de Futuro pero nos han denegado la beca por tener una media muy baja en Dura Realidad.
Somos esa generación sin rostro, porque de foto de perfil tenemos un gato con gafas de sol y frases graciosas en nuestra bibliografía. No somos la famosa Generación Perdida, sino la Generación Que Ve El Mundo Cambiar Y No Sabe Qué Hacer. Miramos las fotos de vacaciones de nuestros contactos y pensamos que son demasiado felices. Rebuscamos entre las nuestras en busca de las mejores, porque nadie quiere compartir sus momentos aburridos, y las posteamos. Damos buenas noticias por Facebook, usamos Demasiadas Mayúsculas para que Ciertos Eventos sean más importantes que otros. Filtramos nuestras vidas, porque las vidas filtradas de los demás nos hacen sentirnos inferiores.
Y nos quejamos. Salimos a la calle, imprimimos carteles que pegamos por ahí. Somos infelices, y como nuestro gobierno es una patata con barba que no sabe pronunciar bien la letra S nos enfadamos. Mientras, en otros países se fusila a gente por las calles por ser homosexuales pero eso es lo de menos. Nosotros lo pasamos muy mal y nadie nos contrata. En a tienda de zapatos de abajo no quieren un Doctor en Filología de las Lenguas Muertas pero Hermosas, sino alguien que cobre menos de lo que queremos cobrar y trabaje de algo aburrido que no soportaríamos. Porque hemos perdido muchísimos años de nuestra vida en carreras y sueños que nadie más perseguía y a nadie más interesaban. Y nos quejamos.
Hemos estado soñando por encima de nuestras posibilidades. Echa la culpa a tus padres que te decían que podrías hacer cualquier cosa, que lo importante es ser feliz. Cuando tu meta es ser feliz, el camino te disgusta porque no buscas disfrutarlo. Y encima el gobierno no te hace caso, no te representa, así que coges un ladrillo y te cargas el escaparate de un banco en el que trabajan otros Licenciados que no tienen la culpa de lo que te pasa. Pero un señor muy rico y muy lejos sí. O quizá no, quizá sólo tuvo mucha suerte de Estar Ahí porque Tú habrías hecho Lo Mismo de poder estar en Su Lugar. Quizá los ideales se mueren cuando cumples cierta edad y alcanzas cierto salario, y quizá por eso tenemos unos ideales tan firmes y acusamos al sistema de estar obsoleto.
Nos duele pensar que somos un pequeño porcentaje de la sociedad, y que no se puede cambiar un sistema tan bien y firmemente establecido. En las encuestas gritamos de felicidad cuando el partido más antisistema de los que hay ha sacado muchos escaños, aunque ignoramos el hecho de que eso no cambia nada. Sólo otro payaso diferente al que votar en el mismo circo en el que sólo tratamos de reír un poco. El cambio es posible, pero gradualmente, y nosotros tenemos prisa. Puede que en una o dos generaciones las cosas cambien, pero nosotros tenemos prisa. Queremos que todo cambie ya, queremos que nos hagan caso. Por eso no podemos esperar cuatro años para hacernos oír y salimos a la calle a llorar con la cabeza tapada, con una máscara de un personaje de una película.
Pero oye, que fotos más chulas quedan cuando se llena la Puerta del Sol con más de 200.000 personas. Aunque no olvidemos que a celebrar la final de la Champions fue mucha, mucha más gente, y eso que medio Madrid la había perdido. Madrid viven más de 4 millones de personas, una manifestación de 200.000 personas es el equivalente a que cinco personas en un curso de 100 protesten porque van a poner los exámenes en fin de semana y haya que aprobar con un 8 sobre 10, y los otros 95 no digan nada, o incluso apoyen la moción entre murmullos sentados, y se quejen de esos 5 pesados de siempre.
Las revoluciones están muertas, y eso el gobierno lo sabe. Por eso no hace caso a las manifestaciones, porque prefiere que estallen solas y la gente llore de rabia, y entonces ya se habla. O quizá son tontos. Ya sabes, no hay que achacar a la maldad lo que puede explicarse por la estupidez.
domingo, 1 de junio de 2014
Diario de viajes de Polonia: Día 8
Diario de viajes de Polonia: Día 7
[Sí, continúo el diario de viajes, mucho tiempo después. Igual ya ni la gente se acuerda de qué iba esto. Bueno, ahí va, y con fotos y todo oye.]
| El paisaje Polaco al que nos acostumbramos |
Antes de salir de Krakow, fuimos al centro a ver si encontrábamos algún souvenir. También nos pasamos por unos puestos para pillar unos pieroguis [comida típica de Polonia similar a empanadillas blandas o a dim-sum]. Luego, al tren a Wroclaw, son 5 horas y media, esperemos no tener problemas.
| Guille pidiendo los coloridos pieroguis |
| Un río. Y yo tosessi |
| Loren y la plaza. Precioso todo. |
| Y esto son estatuas. Al otro lado del paso de cebra re-emergen. Curioso. |
| Pero que coj... ¿¿ERA NECESARIO, LORENZO?? |
sábado, 31 de mayo de 2014
Sombras y fronteras para crear un Frankenstein que sonríe
Imaginad estar dentro de un contenedor con agua a la misma temperatura que tu cuerpo, insonorizado y a oscuras. Al cabo de un rato, te será imposible diferenciarte del entorno, dando la sensación de que te diluyes. Necesitas algo para distinguirte, algo que te haga sentir que estás ahí, y ese algo eres tú mismo. No es una chorrada de autoayuda, quiero decir que tienes que usar el único sentido que aún te funciona para distinguir la frontera que te separa del entorno: el tacto.
Algo así es a lo que me refiero. Para sentir que soy algo diferente a mi entorno, tengo que saber dónde está mi frontera. Muchas veces me da la sensación de que mi personalidad no es del todo real, sino que es una mezcla de cosas de las personas que me han rodeado. Mi manía de dar datos innecesarios y alargar las historias más de la cuenta me viene de mi padre, mi escepticismo y hábito de hablar cortante viene de mi madre y mis tíos de parte materna, así como el hacerme muchas veces el tonto para caer bien o evitar conflictos. El exagerar y hacer tonterías me viene de viejos amigos con los que ya perdí el contacto, y las discusiones acaloradas en las que todos nos decimos cosas muy fuertes justo antes de hacer un chiste y que no haya pasado nada es algo que es común en mis amigos actuales. Mi forma de sonreír es una mezcla frankensteniana de sonrisas de diferentes personas, y dependiendo del momento uso más una u otra. Las miradas y otros muchos gestos faciales que hago también son copia de gestos de otras personas. Creo que no conozco a nadie que haga las mismas cosas con las manos que yo cuando me pongo nervioso o emocionado, o que esté tan constantemente jugando con los dedos y mordisqueando cosas. En demasiados aspectos yo y mi hermano somos mitades de un mismo ser, y lo mismo puedo decir de muchas de mis amistades cercanas, que actuamos de la misma forma, porque somos elementos de una especie de red que nos une en la forma de pensar.
Con todas estas piezas, que no me pertenecen, he hecho un puzle que es mi cabeza y mi forma de ser. Cuando me pongo existencial (muy a menudo, me temo) me paro a pensar en qué es lo que soy yo, aparte de el conjunto de todas las sombras que la gente que me ha rodeado ha proyectado sobre mí. Y entonces descubro que lo que me diferencia de los demás es mi frontera.
Porque todos arrojamos sombras, todos causamos impresiones en nuestros conocidos, y seguramente haya gente que me ha copiado los gestos y las expresiones que yo he copiado a otra gente. Lo que me diferencia de los demás es lo que yo me quedo para mí, lo que yo decido hacer mío (si es que acaso lo decido, que no creo que sea así sino que sencillamente soy así). Lo que me hace único es qué cosas de los demás se quedan dentro de mi forma de ser y no pueden escapar.
Es una forma de verlo, sencillamente. Así siento que tengo una cierta individualidad y puedo descansar tranquilo. Buenas noches.
viernes, 30 de mayo de 2014
Un cambio en Matrix, o quizá no somos ya tan jóvenes.
Hoy he ido al estanco a comprar mi último billete de abono joven, porque a partir de Julio tengo que usar el normal. Con la tarjeta puedo prorrogarlo hasta el día que cumpla 23 pero sólo es alargar lo inevitable.
Entre eso, el final del Master (y la subsiguiente incertidumbre futura) y numerosos incidentes sospechosos como el Atlético ganando la liga, pp y psoe no llegando entre ambos al 50% de los votos, remake de hoenn, nazis alemanes en el Parlamento europeo, Heartbleed, brasileños no queriendo celebrar el mundial de futbol en Brasil, Hawking negando la existencia de los horizontes de sucesos, Obama defendiendo la teoría del calentamiento global, Putin invadiendo Ucrania y haciendo grandes planes económicos con China, Star Wars rompiendo el canon establecido desde hace años en sus proximas películas... y dentro de poco seguro que Valve anuncia el Half life 3 y habrá terribles remakes o secuelas de Blade Runner y/o Dune todo está muy claro. Hay un cambio de tercio, un paso a una nueva época.
Es como si a los programadores de Matrix les hubiera dado por actualizar el software.
O eso o que me hago viejo y especialmente meditabundo con cosas tan simples. Tiene sentido porque cuadraría con el hecho de que me caduca el abono joven.
lunes, 26 de mayo de 2014
El bueno, el feo y el malo: Elecciones Europeas.
Pero lo más importante de este partido es que tiene un dirigente carismático, que deambula por diferentes cadenas y programas de televisión dando caña a otros políticos y tertulianos varios. Ha conseguido ganarse el respeto de la gente por su buen conocimiento de los datos, argumentos de peso y oratoria sobresaliente dada la escasez de auténticos oradores últimamente (no en vano es profesor de Ciencias Políticas). Al mismo tiempo, ha sido uno de las caras conocidas a favor del movimiento 15-M, lo que le ha dado más popularidad aún. Con poco presupuesto (Crowdfunding) ha sacado adelante su campaña electoral y ha conseguido 5 escaños, del orden de partidos más veteranos (y con aspiraciones más altas) como IU y UPyD.
Y ahora la gente no para de hablar de ello. En las cadenas de izquierdas todo el mundo lo aplaude y están eufóricos con la resaca de la victoria, y en las de derechas empiezan a lanzar pestes y a buscar trapos sucios y puntos débiles, o directamente a decir que son comunistas, anarquistas o peor. Y todo el mundo comenta que el bipartidismo ha muerto.
Bueno, también quiero hablar de Ingaterra, Francia, Dinamarca, de Suecia, Suiza, Austria, Noruega y Finlandia. Allí la extrema derecha ha ganado las elecciones o ha subido espectacularmente. En Grecia ha sido la extrema izquierda de Syriza, pero los neonazis han sacado un puñado de escaños. En Alemania incluso hay un partido neonazi que ha sacado uno. Neonazis en Alemania. Te cagas.
Por otra parte, tanto Syriza, como Podemos e IU, como el Movimiento 5 estrellas, han subido mucho en los países del sur. En Cataluña ha ganado Esquerra Republicana. De hecho en España los principales partidos, PP y PSOE no llegan al 50% de los votos, aunque la ley electoral les da suficientes escaños para gobernar entre los dos si hay una coalición. De hecho en Europa se habla de hacer una coalición entre estos dos grandes partidos europeos para frenar a las izquierdas y derechas radicales y anti-europeístas.
Mientras tanto, aquí en españa se habla de la ruptura del bipartidismo, y PP y PSOE empiezan a pensar en un lavado de cara. La gente no les quiere, está enfadada y sólo ve en ellos a los mismos de siempre que les llevaron a la crisis, que roban y que son lo peor que podrían ser. Por suerte para nosotros llega un señor con barba y coleta, soltando discursos ultrapopulistas que convencen a la gente y les inflaman el pecho de democracia fresca y reluciente, de libertad añorada y de justicia perdida. Un señor que mira a los ojos a la casta política y les amenaza con tirarles del podio. Ese pequeño pero gran partido es Podemos, junto con los avances sorprendentes de IU, no lo olvidemos, y amenaza con desequilibrar la balanza. La pregunta es, ¿Quién es el bueno, quién es el feo y quién es el malo?
Al principio pensé que el bueno debe ser Podemos, el feo el bipartidismo y el malo sea la ultraderecha, y me gustó. Pero luego discutí con la gente, leí cosas y me informé un poco. Y resulta que no es verdad. La verdad es que la democracia es débil, y los partidos extremos son la tiranía de los hombres malos.
Referencias a Pulp Fiction aparte, creo que los buenos somos todos los ciudadanos, los feos son los políticos actuales y Podemos y los demás ultras europeos de ambos lados son los malos. Los malos del libro, que hacen moverse a los buenos, les asustan y a la larga les motivan a ser valientes y hacer lo correcto.
No digo que lo correcto sea votar al PP o al PSOE, en absoluto, o al menos no hoy ni mañana ni pasado mañana. El feo tiene que desaparecer, porque tal y como están las cosas nadie necesita ya políticos inútiles y corruptos. Los partidos moderados necesitan una renovación, porque los partidos moderados son los que deberían gobernar, bajo la dura e incansable de los radicales idealistas. No es que Podemos no esté preparado para gobernar, sencillamente no creo que haya una mayoría en un país como España que vaya a votar a la extrema izquierda. En Grecia lo han hecho, diréis, pero os contestaré que el caso de Grecia es muy extremo. Pero aquí también estamos muy puteados, diréis, pero os contestaré que tengáis un poco de visión global y os saquéis la cabeza del ombligo, porque aunque estamos en la mierda, estamos mucho mejor que los griegos.
Además, nuestro país aún arrastra la lacra (¿o el don?) del miedo a los extremos. Los rojos y los fachas dan miedo. Somos de izquierdas, de derechas o de centro, y luego unos cuantos zumbados e iluminados, que a veces convencen a la gente cabreada, pero no somos ni fachas ni rojos. España es, sorprendentemente, un país sensato, porque hemos tragado mucha mierda y sabemos de qué va eso de la mierda. Creo que Podemos puede ser un magnífico malo del libro, un impulso fresco y alucinante que revitalice la vida política en el país. Me da que el PSOE y el PP seguirán ahí mucho tiempo, pero también me da que van a tener que cambiar su forma de hacer política, porque si no, el coco, el malo del libro, se los comerá con patatas.
Dijo Pablo Iglesias que no quieren ser un partido anecdótico, sino que quieren cambiar cosas y gobernar. No creo que gobiernen, puede que sean bisagra en algún lado o saquen algún ayuntamiento pequeño e interesante, pero no gobernarán a lo grande. No obstante, sólo que se hable tanto de ellos ya es un gran cambio.
Entonces, ¿Quién es el bueno, quién es el feo y quién es el malo? Pues quién va a ser. Podemos. Desde el principio de la entrada, es el bueno, es el feo y es el malo. Y también yo. Y también tú, querido lector, que votas al PP, votas a IU, votas a CiU y a Bildu. Que haces voto útil a partidos corruptos, que votas con el corazón a los verdes que como mucho se llevarán un escaño, que luchas por la independencia de una región aunque todos los demás te dicen que será un fracaso, que votas a Podemos por venganza al PSOE que te ha decepcionado y traicionado, que te quedas en casa y no votas siquiera.
Somos el bueno porque somos la salvación de la democracia.
Somos el feo porque votamos sin pensar demasiado.
Somos el malo porque somos el cáncer de la democracia.













