miércoles, 11 de diciembre de 2013

Discurso silencioso de los graduados.

Cuatro años. Cuatro años de nuestras vidas. Dicen que los años de universidad son los mejores, puedo decir por mi parte que para mí se ha cumplido.

Han sido cuatro años de esfuerzos, en los que hemos aprendido cosas maravillosas. Hemos aprendido del movimiento de los planetas, de sistemas de lentes, de estadística bayesiana, de armónicos esféricos, sistemas dinámicos y diagramas de Feynman. Hemos aprendido física, pero poca. Y no porque no hayamos querido, o por que no hayan querido que aprendamos, sino porque la física es inmensa y quizá ahora, en el momento que pasamos a llamarnos físicos con cierta confirmación oficial, caemos en la cuenta de lo mucho, muchísimo que nos queda por delante. Por lo menos, salimos de esta carrera con una lección bien aprendida: hemos aprendido a aprender. Porque esto no es un final, sino como ya imaginábamos, otro comienzo. Una nueva etapa, un nuevo orbital, otro instante más en la geodésica de nuestras vidas.

Los físicos sabemos resolver problemas, o eso dicen. Ahora saldremos al mundo y empezaremos a hacer un poco de eso que se nos da bien. Algunos investigaremos, otros enseñaremos, y otros puede que no nos dediquemos directamente a la física, pero llevaremos con nosotros ese deseo incansable de conocer que nos ha impulsado a lo largo de cuatro años.

Dicen que los años de universidad son los mejores, y si eso es cierto, se acaban nuestros mejores años, y eso es un problema. Pero también dicen que sabemos resolver problemas, y eso haremos. Seguiremos sorprendiéndonos, y con un poco de suerte, sorprendiendo a los demás.

Sea como fuere, quiero, en nombre de todos, agradecer a nuestras familias, amigos, compañeros y profesores el apoyo, la fuerza y el tiempo para no colapsarnos, no derrumbarnos y no abandonar. Quiero agradecer a la facultad el buen gusto de no haberse derrumbado aún, en el mayor de los milagros, y al personal que aún sigue ahí. Quiero agradecer a la termodinámica, a la estadística, a la mecánica teórica, a la electrónica, la óptica y la magneto-hidrodinámica, a la geometría diferencial y la relatividad, la física del estado sólido y la geofísica, la astrofísica y la física de partículas. Quiero agradecer a todas ellas y a todas las que no he nombrado el hecho de ser hermosas, fascinantes y terriblemente complicadas, pues cuanto más aprendemos de ellas, menos sabemos y más queremos saber.

Por último, quiero agradecer a mis compañeros y amigos en la facultad, y en concreto a la primera promoción del grado en física de la Universidad Complutense de Madrid por haberme acompañado en estos cuatro años, y espero que sigan haciéndolo en los que espero puedan seguir siendo los mejores años de nuestras vidas por mucho tiempo.


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