miércoles, 6 de marzo de 2013

No sabes nada, Jon Nieve


No sabes nada, Jon Nieve.

Se podría aplicar a cada uno de nosotros. El personaje del libro puede ser muy prototípico, el habitual héroe, el bueno. Pero lo que más me gusta de él es que se da cuenta de lo poco que sabe, lo minúsculo que es frente al Muro y los reinos de los hombres.

No sabes nada. Es cierto. Aún en el borde del conocimiento humano, asomándome a los grandes misterios de la física, me he dado cuenta de lo poco que sabemos las personas del universo. Y aún más, las cosas más sencillas tampoco las conocemos, pese a que creemos que sí. Me parece que está bastante acorde con la filosofía de este blog.

No sabes nada, y eso hablando sólo de la física. Entrando un poco en nuestras propias cabezas nos damos cuenta que ni siquiera nos conocemos a nosotros. Por tanto, ¿Cómo vamos a conocer a los demás?

No sabes nada. Nunca lo sabrás del todo. Pero eso, no se por qué, no me asusta. Mientras haya cosas que aprender, significa que puedo ser mejor de lo que soy, significa que puedo llegar a conocer las cosas mejor de cómo las conozco ahora. Si no se cómo eres, eso significa que aún hay un universo en ti que puedo descubrir.

No sabes nada, Jon Nieve. Ah, que cierto es, y que placentero saberlo.



Una frase que hace todo un personaje. No sé a vosotros, pero cuando pienso en Ygritte, sólo puedo pensar en su cara enloquecida, sucia de sangre, nieve y barro, diciendo fieramente la única frase que puedo recordar de ella. Pero qué frase.  

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