¿Quieres ser grande, o quieres ser feliz? ¿Quieres luchar
para cumplir tus sueños más magníficos y brillantes, o aprender a conformarte
con cosas más mundanas?
Si quieres ser grande, prepárate a sufrir, y a probablemente
no conseguirlo. Para ser grande habrá que hacer sacrificios, aunque al final
puede que te merezca la pena. O puede que no, y la marcha atrás será más difícil
aún.
Si quieres ser
feliz, es más fácil que lo consigas, pero podrás arrepentirte en el futuro de
no haber perseguido tus sueños. Y en ese momento, estarás demasiado acomodado
como para dejarlo todo atrás y emprender el camino de la grandeza.
Las dos cosas no son incompatibles, pero sólo los mejores
pueden lograrlo. Sólo los genios más impresionantes pueden aspirar a coquetear
con la felicidad y la grandeza a la vez, pese a no poder dedicarle a las dos todo
su tiempo.
Un genio, o un loco, claro está. Porque ya sabes lo que
dicen, las mejores personas que conocemos están un poco locas.
De modo que yo, que busco conciliar ambas cosas en mi
vida, o demuestro que soy un genio, o enloquezco un poco más. Porque la tercera
opción es ser un infeliz fracasado, y creo que no me apetece.
¿Tú qué harías?
No hay comentarios:
Publicar un comentario