sábado, 23 de marzo de 2013

Delirios de grandeza vs enloquecedora felicidad


¿Quieres ser grande, o quieres ser feliz? ¿Quieres luchar para cumplir tus sueños más magníficos y brillantes, o aprender a conformarte con cosas más mundanas?

Si quieres ser grande, prepárate a sufrir, y a probablemente no conseguirlo. Para ser grande habrá que hacer sacrificios, aunque al final puede que te merezca la pena. O puede que no, y la marcha atrás será más difícil aún.

 Si quieres ser feliz, es más fácil que lo consigas, pero podrás arrepentirte en el futuro de no haber perseguido tus sueños. Y en ese momento, estarás demasiado acomodado como para dejarlo todo atrás y emprender el camino de la grandeza.

Las dos cosas no son incompatibles, pero sólo los mejores pueden lograrlo. Sólo los genios más impresionantes pueden aspirar a coquetear con la felicidad y la grandeza a la vez, pese a no poder dedicarle a las dos todo su tiempo.

Un genio, o un loco, claro está. Porque ya sabes lo que dicen, las mejores personas que conocemos están un poco locas.

De modo que yo, que busco conciliar ambas cosas en mi vida, o demuestro que soy un genio, o enloquezco un poco más. Porque la tercera opción es ser un infeliz fracasado, y creo que no me apetece.

¿Tú qué harías? 

jueves, 21 de marzo de 2013

El satélite PLANCK e Ygritte


Tengo una noticia del mundo de la física, en concreto de la cosmología (la rama de al física que estudia el universo a gran escala) muy interesante. Parece ser que el cielo es violeta... y además no es isótropo. Esto quiere decir que dependiendo de a dónde miremos en el firmamento, si miramos todo lo lejos que podemos, veremos una cosa u otra, y hasta ahora se creía que a esas escalas el universo era isótropo y homogéneo.

El satélite PLANCK ha detectado una anisotropía en el fondo cósmico de microondas (una especie de fotografía de cómo era el universo cuando era muy muy joven), lo cual hace que los experimentales se den palmaditas en la espalda por el gran descubrimiento, y que los teóricos, o bien se tiren de los pelos por descubrir que su trabajo esté basado en ideas equivocadas, o bien se froten las manos ante las nuevas posibilidades.

¿Qué significa esa anisotropía? ¿Por qué el universo no es igual si miramos a un punto o a otro? Igual el experimento está mal, o igual realmente se ha descubierto algo.

Bueno, esperando nuevos datos y nuevas teorías me quedo. Igual mi asignatura de cosmología queda obsoleta y todo.

Así que ya sabéis. No sabes nada, Jon Nieve. 

lunes, 18 de marzo de 2013

Un aviso a la parte cobarde de mí mismo


¿Te piensas quedar sentado y encogido, dejando pasar los días? Oh, claro que sí lo vas a hacer. Nos conocemos bien, pequeño cobarde. Creo que no puedo permitirte hacer eso. Ya estás levantando el culo de tu cama y haciendo algo de provecho.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Un baile



En algún momento, será imposible recordarnos.

En algún momento, miraré hasta lo más profundo de tu extraño iris, y no sabré qué estoy mirando.

En algún momento no seré capaz de conectar frases coherentemente.

En algún momento me dará miedo tropezarme.

En algún momento envidiaré a las estrellas enanas blancas, por poder brillar para siempre en su callada y apagada vida.

Pero me dijeron que las estrellas más brillantes se consumen más deprisa.

Me dijeron que nunca me movería más rápido que la luz de tus ojos.

Me dijeron tantas cosas… porque todo está lleno de reglas, querida.

Y si bien creí que venía aquí a aprender a romperlas, sólo he logrado conocer mis límites.

Y sé que la entropía se llevará mis pasos y el cabello del que ahora presumo.

Sé que la gravedad me tendrá atado para siempre a un pedazo de roca.

Sé que en algún momento dejaré de saber todas estas cosas, y dejaré de poder hacer otras muchas.

Por eso, antes de que quememos todo nuestro combustible, antes de que estallemos en la más solitaria explosión del universo, y muramos como agujeros en el vacío, nada en la nada, quería pedirte algo.

Quería pedirte una sonrisa, porque puede iluminar todo mi día.

Quería pedirte una mano, porque puede desenchufar la gravedad a mi alrededor.

Quería pedirte muchas cosas, pero iré paso a paso. Somos jóvenes, irradiando vida que quemamos en nuestros corazones de estrellas fugaces, y aunque no tenemos todo el tiempo del mundo, no lo necesitamos.

¿Me concede un baile, señorita?

miércoles, 6 de marzo de 2013

No sabes nada, Jon Nieve


No sabes nada, Jon Nieve.

Se podría aplicar a cada uno de nosotros. El personaje del libro puede ser muy prototípico, el habitual héroe, el bueno. Pero lo que más me gusta de él es que se da cuenta de lo poco que sabe, lo minúsculo que es frente al Muro y los reinos de los hombres.

No sabes nada. Es cierto. Aún en el borde del conocimiento humano, asomándome a los grandes misterios de la física, me he dado cuenta de lo poco que sabemos las personas del universo. Y aún más, las cosas más sencillas tampoco las conocemos, pese a que creemos que sí. Me parece que está bastante acorde con la filosofía de este blog.

No sabes nada, y eso hablando sólo de la física. Entrando un poco en nuestras propias cabezas nos damos cuenta que ni siquiera nos conocemos a nosotros. Por tanto, ¿Cómo vamos a conocer a los demás?

No sabes nada. Nunca lo sabrás del todo. Pero eso, no se por qué, no me asusta. Mientras haya cosas que aprender, significa que puedo ser mejor de lo que soy, significa que puedo llegar a conocer las cosas mejor de cómo las conozco ahora. Si no se cómo eres, eso significa que aún hay un universo en ti que puedo descubrir.

No sabes nada, Jon Nieve. Ah, que cierto es, y que placentero saberlo.



Una frase que hace todo un personaje. No sé a vosotros, pero cuando pienso en Ygritte, sólo puedo pensar en su cara enloquecida, sucia de sangre, nieve y barro, diciendo fieramente la única frase que puedo recordar de ella. Pero qué frase.