Día 6 (10 Ag, Sábado)
Hoy tocaba Auschwitz. En vez de ir con el Tour que se nos ofrecía en el albergue, nos buscamos las castañas y nos ahorramos 47 zlotys, unos 11 € [nos vendría bien ir ahorrando...] cada uno. Nuestro guía en el campo era un poco melodramático, porque Auschwitz en sí no impone demasiado. No quedan apenas restos de lo que pasó allí, y lo poco que hay es muy sutil. Sin un guía que te fuese metiendo en el pellejo, no sería ni la mitad de impactante de lo que fue.
 |
| Visto así parece un barrio tranquilo de alguna ciudad europea. |
 |
| Por supuesto las alambradas dan una sensación más inquietante. |
Cono ya nos dijeron, las montañas de zapatos y pelo eran lo más impactante. Las cámaras de gas estaban todas destruidas menos una, la más pequeña, sencilla y menos eficiente (los nazis serían muchas cosas, pero desde luego eran terroríficamente eficientes).
 |
| Latas de Zyclon-B, el gas que se usaba. Cada 4 latas dan para 1000 personas |
 |
| Maletas que había en el campo CUANDO LLEGARON LOS RUSOS. |
 |
| Zapatos. Imaginad cuánta gente había EN ESE MOMENTO en el campo. |
Existen en realidad dos campos: Auschwitz y Birkenau. El primero es el clásico, que tenía capacidad para unos miles de personas nada más, pero Birkenau (que se construyó después a unos kilómetros del campo original) era mucho más grande, con espacio para 90.000 personas (y eso porque no se terminó de construir... se preveían 170.000 personas). El guía acabó la visita con un discurso de nuevo bastante dramático: "Auschwitz no es culpa de un sólo hombre, Hitler, sino de la locura de los hombres... es culpa de todos nosotros."
 |
| Esto es Birkenau. Ya no parece un barrio tranquilo... se ve claramente lo que es. |
 |
| Las vías de tren que salen en todas las películas e imágenes. Es Birkenau, no Auschwitz. |
De vuelta a Cracovia, pillamos el billete de tren a Wroclaw, esta vez sin incidentes, y nos tiramos por ahí. Esa noche fuimos a cenar Zakopanki (unos enormes paninis muy ricos) en el antiguo barrio judío (que era además una de las zonas de fiesta de Cracovia) y nos fuimos a por una cerveza a un bar rarito, mezcla de parodia soviética y sitio bohemio.
 |
| Por si creíais que no iba a poner fotos de las cámaras de gas. En ese edificio había un agujero en el techo para tirar una de esas latas de gas de antes... y eso son hornos. Ya sabéis para qué. |
No hay comentarios:
Publicar un comentario