[Nuevo diario de viajes, que me
encanta hacerlos. Puede que tenga chispa o no, pero todo lo que ocurre aquí
relatado es verídico, o fruto de mis sentidos engañosos. Como anotación diré
que todo aquello que sale entre corchetes son añadidos hechos a la hora de
transcribir el cuaderno de viajes al ordenador, una vez terminado el viaje.]
DIA 1 (5 Ag, Lunes)
Esto empezó realmente el domingo
4 de Agosto a las 23:20, cuando Lorenzo [a cerca de una hora de coger el
autobús en Avenida de América, y 10 minutos después de la hora a la que se
supone que debería haberme recogido en mi casa] me dijo que no había impreso
los billetes de bus. Después de un pequeño susto con la impresora, llegamos a
tiempo para salir a las 00:30 del Lunes 5.
Si pretendíamos dormir algo durante
las 8 horas de traqueteante viaje hasta Barcelona, no lo logramos. Yo como
mucho dormiría un o dos horas entre cortas cabezadas y en la más absoluta
incomodidad. Por cierto que coincidió que en el mismo bus había un par de
mujeres polacas que nos recomendaron cosas [nos recomendaron usar trenes de
InterCity, que según ellas eran los más rápidos y fiables, y comer gofres en
Varsovia, recordad esto] y nos enseñaron un par de palabras en polaco.
Así, a las 8:30 llegamos a
Barcelona Nord, medio muertos. Desayunamos leche, galletas y bollos baratungos
[Recién comprado todo en el super, como sería la tópica del viaje. A continuación una foto del momento] en la calle,
como era necesario, y fuimos a por el albergue.
Estaba escondido que te cagas,
entre callejuelas de 5 metros que no salen en Google Maps. Para nuestra
humillación, el Arco Youth Hostel estaba justo debajo de un ARCO. Deberíamos
haber empezado por ahí, pero no se nos ocurrió.
El albergue no está mal, aunque
da un poco la impresión de ser un albergue gay (está muy decorado y hay muchos
chicos sin camiseta). Cogimos un Free Walking Tour para conocer la zona del
Barrio Gótico. El guía era mexicano [Y muy bajito, en la siguiente foto, de verde, se ve lo diminuto que parece] pero nos enseñó en 2 horas
más de lo que yo ya vi en varios días la
última vez que vine a BCN. Hasta le dimos propina.
Luego comimos de bocata y al
albergue a descansar y ducharnos. Después de una merecida mediosiesta nos
fuimos a la playa en lo que sólo sería otro episodio más del absurdo en el que
se suelen convertir nuestros viajes. Nos recomendaron alejarnos de la playa principal
(La Barceloneta) que está muy concurrida y sucia, así que fuimos dos o tres
calas más allá y cuando decidimos “suficientemente lejos, nos quedamos en esta”
resultó que habíamos ido a parar a una playa nudista de ambiente gay. Qué
sorpresa.
Volvimos al Hostel, comimos
arroz/engrudo [nunca cocinaríamos arroz como dios manda en todo el viaje] y
sandía (creo que lo de la sandía rompe alguna regla del Estatuto de los
Mochileros) y a la cama que necesitábamos dormir.
[No más fotos por hoy. Estábamos muertos y apenas hicimos. Sé que queríais fotos de la playa nudista.]

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