sábado, 31 de agosto de 2013

Diario de viajes de Polonia: Día 1

[Nuevo diario de viajes, que me encanta hacerlos. Puede que tenga chispa o no, pero todo lo que ocurre aquí relatado es verídico, o fruto de mis sentidos engañosos. Como anotación diré que todo aquello que sale entre corchetes son añadidos hechos a la hora de transcribir el cuaderno de viajes al ordenador, una vez terminado el viaje.]

DIA 1 (5 Ag, Lunes)

Esto empezó realmente el domingo 4 de Agosto a las 23:20, cuando Lorenzo [a cerca de una hora de coger el autobús en Avenida de América, y 10 minutos después de la hora a la que se supone que debería haberme recogido en mi casa] me dijo que no había impreso los billetes de bus. Después de un pequeño susto con la impresora, llegamos a tiempo para salir a las 00:30 del Lunes 5.
Si pretendíamos dormir algo durante las 8 horas de traqueteante viaje hasta Barcelona, no lo logramos. Yo como mucho dormiría un o dos horas entre cortas cabezadas y en la más absoluta incomodidad. Por cierto que coincidió que en el mismo bus había un par de mujeres polacas que nos recomendaron cosas [nos recomendaron usar trenes de InterCity, que según ellas eran los más rápidos y fiables, y comer gofres en Varsovia, recordad esto] y nos enseñaron un par de palabras en polaco.
Así, a las 8:30 llegamos a Barcelona Nord, medio muertos. Desayunamos leche, galletas y bollos baratungos [Recién comprado todo en el super, como sería la tópica del viaje. A continuación una foto del momento] en la calle, como era necesario, y fuimos a por el albergue. 



Estaba escondido que te cagas, entre callejuelas de 5 metros que no salen en Google Maps. Para nuestra humillación, el Arco Youth Hostel estaba justo debajo de un ARCO. Deberíamos haber empezado por ahí, pero no se nos ocurrió.
El albergue no está mal, aunque da un poco la impresión de ser un albergue gay (está muy decorado y hay muchos chicos sin camiseta). Cogimos un Free Walking Tour para conocer la zona del Barrio Gótico. El guía era mexicano [Y muy bajito, en la siguiente foto, de verde, se ve lo diminuto que parece] pero nos enseñó en 2 horas más de lo que yo ya vi en varios días  la última vez que vine a BCN. Hasta le dimos propina.


Luego comimos de bocata y al albergue a descansar y ducharnos. Después de una merecida mediosiesta nos fuimos a la playa en lo que sólo sería otro episodio más del absurdo en el que se suelen convertir nuestros viajes. Nos recomendaron alejarnos de la playa principal (La Barceloneta) que está muy concurrida y sucia, así que fuimos dos o tres calas más allá y cuando decidimos “suficientemente lejos, nos quedamos en esta” resultó que habíamos ido a parar a una playa nudista de ambiente gay. Qué sorpresa.
Volvimos al Hostel, comimos arroz/engrudo [nunca cocinaríamos arroz como dios manda en todo el viaje] y sandía (creo que lo de la sandía rompe alguna regla del Estatuto de los Mochileros) y a la cama que necesitábamos dormir.

[No más fotos por hoy. Estábamos muertos y apenas hicimos. Sé que queríais fotos de la playa nudista.]

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