lunes, 15 de octubre de 2012

Metadecisiones, multiversos, bucles y silencios prolongados.


Hola lectores. Hace bastante que no escribo, más de un mes. Quizá debería daros una buena razón para ello, pero la verdad es que no tengo ninguna. Quizá debería pediros perdón por no abasteceros de cosas que ojear de vez en cuando, como si os hubiese abandonado.

Bueno, no voy a hacerlo. No tengo excusas ni motivos aparte de la apatía y la falta de interés. Y no es por que no tenga cosas que contaros, en absoluto. Últimamente he oído algunos temas sorprendentes que habrían estado estupendamente en este blog, como por ejemplo una interpretación de la malla cuántica (que dice que el universo está formado por “ladrillos” de longitud igual a la longitud de Planck) como los “píxeles” de una simulación informática, lo que llevaría a pensar que no somos más que elementos de un programa en un ordenador gigantesco, a un nivel que no podemos imaginar. También, la pieza musical de John Cage llamada 4’33’’ que no es más que 273 segundos de puro silencio, como el cero absoluto que está a -273ºC.

A pesar de lo interesante que resulta el universo, últimamente no parece interesarme tanto lo que tengo alrededor sino lo que tengo más lejos. Estoy en un punto de mi vida en el que me toca pensar qué dirección tomar. Esos puntos ocurren cada poco tiempo, pero aún así no puedo evitar que me afecten tanto.

En este caso la decisión es conformismo contra inconformismo. El problema radica en que no sé si soy de la clase de gente que prefiere romper con lo que tiene y lanzarse a la aventura, al cambio y a la lucha, o soy alguien que prefiere quedarse como está, tranquilo y cómodo. No sé si tengo la fuerza para cambiar mi mundo, así que menos aún para cambiar el mundo, pero querría hacerlo. No quiero estancarme en lo que hoy me resulta cómodo y agradable… pero ¿Y si no hay nada que me resulte más agradable que esto?

Las preguntas son, como siempre, la clave. Las decisiones crean caminos múltiples, como la idea de los multiversos. Cada decisión crea universos diferentes, por lo que al tomar una, se crea un universo en el que elegiste una vía y otro en el que elegiste una diferente. Así, hay infinitas posibilidades de haber vivido tu vida, en algunas eres feliz conformándote con lo que tienes, y en otras no, por lo que te lanzas al vacío a buscar la felicidad.

No sé si soy conformista o inconformista, ahora mismo estoy en un limbo entre ambos caminos, ambos universos. No he tomado la decisión por miedo a lo que pueda pasar, por lo que no me he lanzado a la aventura, pero tampoco disfruto aquí parado. Me siento atrapado pero mecido por la espuma cuántica, dejando que mi alrededor tome mis decisiones, asustado por las consecuencias.

¿Y si la vida es un videojuego o una simulación informática? ¿Y si el sonido se puede considerar arte? ¿Y si mi tiempo aquí ha pasado?

Lo importante es saber distinguir lo que es importante. Algunas preguntas no merecen la pena, y otras sí. Cuáles son las que debo hacerme, eso me pregunto yo. Estoy un nivel por encima, o por debajo, de tomar las decisiones, al querer tomar metadecisiones previamente, y al final ni siquiera sé de qué hablo.

Quizá el problema ha sido dejar de escribir en el blog. Quizá necesito hablar con alguien de estas cosas, pero con quien podría hablarlo no me escucha. Está muy ocupado decidiendo qué decidir, como en un bucle en un programa informático, y no tiene tiempo para hablar conmigo. A partir de ahora trataré de volver a escribir, como vía de escape a los bucles infinitos, a falta de otras ayudas que no parecen llegar.

O igual es que me he conformado con lo que tengo y no he buscado la solución fuera… bueno, da igual. El caso es que con esta entrada rompo el ciclo de no escribir, tras 33 días sin hacerlo. Como los 33’’ de los 4’ y 33’’ de John Cage, convirtiendo el silencio, en un arte. Y como dije hace mucho tiempo ya, el Silencio no ayuda a nadie.

Os deseo un buen día, y que el Sol se ponga en vuestro cielo.

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