martes, 3 de febrero de 2015

Aborto digital, el vacío que me mira, PODEMOS y punto final.

Esta será mi última entrada de este blog. El cielo es violeta ha sido un poco una forma de desahogarme durante años, de contarle a la masa templada e inerte mis ideas. Mi forma de vomitar bilis aguada en el más aguado mar, como queriendo cambiar su acidez con mi amargura. Será larga, porque tengo mucho de qué hablar antes de abortar.

El cielo es violeta también pretendía ser mi forma de hablar a un interlocutor que no me contestase, queriendo al mismo tiempo respuesta y silencio por su parte. Necesito una respuesta a mis quejas, aspiraciones, sueños y pesares porque me da miedo el silencio. Prefiero el silencio porque las respuestas me dan aún más miedo.

En este tiempo he escrito poesía. Algo más de 300 páginas repartidas entre varios PDFs que sólo unos cuantos han podido leer, y cuyo ritmo de escritura se ha reducido hasta llegar a cero en este último año. He dejado de escribir, tanto en prosa como en verso, y eso me entristece porque siempre he pensado que tengo mucho que decir y aportar al mundo. O eso pensaba.

Los años me han hecho darme cuenta de que la mayoría de la gente no tiene intención de escucharme, otro grupo menor gente quiere contradecirme sin conocerme, y un porcentaje aún menor está interesado en lo que digo, pero tampoco me responde. Los demás, no son gente. Son mi gente, y para ellos este blog es innecesario porque no hay nada en él que no les haya regalado antes.

Este blog emitía el brillo pálido de cómo creo que soy cuando nadie mira, pero he descubierto que no me da ningún placer ser una luciérnaga solitaria, brillando en una frecuencia que sólo algunos ojos pueden detectar. No porque los demás estén ciegos, sino porque prefieren otras luces. No soy especial, mi gente no es especial, la gente no es especial, los estorninos uno a uno no son relevantes en la gran nube que al cagar deja media Roma hecha un asco.

No puedo sino considerar este blog como una victoria temporal con cierto uso en una etapa de mi vida, pero un fracaso actualmente a nivel personal. Ya no me place mirar y hablar al vacío, contándole mis vivencias e ideales personales porque estoy harto de que el vacío me mire y se calle. En un momento eso era relajante, anestesiante, casi placentero, pero ahora ya no.

Voy a dejar mis asuntos personales para mis personas, y voy a regalar otras cosas a las otras personas. Quiero seguir aportando cosas al abismo pero no ya mi propia forma de ser, que resuena mejor con las personas con las que resuena bien, sino otros proyectos. Quiero hacer un blog de divulgación científica, que incluya la física más raruna que tanto me hace sentirme vivo, útil y poderoso. Por ejemplo.

Mis vivencias personales las incluiré en un libro que quiero escribir sobre mi vida, por pretencioso que parezca. En vez de un desagradecido blog de internet, amontonaré pensamientos en un libro hasta que salga algo que se parezca a mí mismo.

Punto y aparte.

También quiero aprovechar este momento para hablar de política. Ahora mismo es un tema fascinante, el momento más interesante en la vida política del país desde la restauración, según mi punto de vista. Soltaré un último vómito con un par de arcadas acerca de mi opinión, y con ello cerraré una etapa y me sacaré algunos gargajos que tengo en el pecho.

Primero, el sistema actual está podrido. Los partidos tradicionales se han enquistado en sus posiciones de poder, en los ayuntamientos y comunidades que llevan gobernando más de dos legislaturas, generando una red de ayudas y contratos y mierdas muy típica de los españoles. Ese yo te echo una mano si me la devuelves después, que impregna nuestra forma de ser. El resultado: corrupción y ineficiencia.

Segundo, PODEMOS. Es para muchos la gran esperanza para limpiar la pringosa red de mugre y caspa que ha ido creciendo en España, pero yo no termino de verlo. El impulso inicial de PODEMOS vino por la izquierda dura, para ganarse a los votantes de esa rama, apelando a los jóvenes, los oprimidos y los pobres. PODEMOS apareció poco después del movimiento indignado del 15-M, lo cual es importante. Antes, la única manera de extender ideas en masa en este país era mediante radio, televisión y periódicos, y por ello los grandes poderes políticos del país se habían acercado a los mismos para asegurar su control, directa o indirectamente. Si un partido quiere tener una imagen, debía o bien estar relacionado con Batasuna/Independentistas (mala prensa para ellos, pero prensa al fin de al cabo), o tener una cuota de poder enorme, que obviamente no podía hacerse sin los medios. Perfecto para nuestros amigos del PP, PSOE, CiU o PNV.

Pero entonces Alan Turing se suicidó hace 60 años y sus ideas se hicieron carne. La luz se hizo en algún lugar y nacieron la informática e Internet, una plataforma abierta a todos, que se hizo omnipresente con los años, hasta el punto de que desde hace unos años todo el mundo está conectado muchas horas al día, recibiendo y emitiendo información, mirando más Twitter y Facebook que la TV, la Radio o la Prensa. Y vio PODEMOS que era bueno. El 15-M se extendió como la pólvora a través de las redes sociales de una forma que no se había visto antes. Los medios no lo propagaron, fue un fenómeno emergente en una NUEVA RED fuera del control de las viejas potencias, y PODEMOS usó esa misma red para publicitarse, empezando por esos jóvenes de izquierdas. Después, se acercó al resto de ciudadanos cuando acumuló un apoyo suficiente, usando las ideas y estrategias que tan bien se habían extendido anteriormente. Surfeando como ningún otro partido la ola de la indignación regalando promesas y sueños que NECESITÁBAMOS OÍR en boca de algún político. Pueden ser aguachirri y mentiras electorales, pero las necesitamos, dada la absoluta falta de VIDA y ORGULLO que sentíamos al ver nuestros gobernantes.

Una parte de la población se subió al tren de la ilusión, cada una de ellas volviéndose una fuente de información más, dejando a los medios tradicionales como fuentes de información algo más serias que los canales de las redes sociales. Las opiniones ganaban peso frente a los hechos, y al final todo el mundo discutía y debatía, sacando mejores ideas. La propuesta de PODEMOS de una estructura abierta a todos, con una democracia más directa resulta refrescante, porque el propio debate abierto del movimiento indignado se convirtió en estructura y herramienta política.

Entonces, ¿por qué no me gusta PODEMOS si tiene todo lo que necesito para ilusionarme?

He dejado de valorar la ilusión como fuerza motriz. No para mí, por supuesto, sino para el conjunto de la población. La bandada de estorninos, sean azules o de verdad, sólo sabe chirriar, devorar y cagar. Con ilusión no se moviliza a los inmóviles, a los casposos, a los enquistados, porque ellos no tienen ilusión. Igual que nunca va a haber menos de un 20% de gente que vote al PP porque ellos no votarán jamás a los rojos, y viceversa, no creo que haya suficiente gente en este país para ganar unas elecciones con ilusión, hacen falta datos. Y PODEMOS no puede ofrecer datos porque no ha estado nunca en el poder. No me gustan porque no tienen nada que ofrecerme salvo sueños, y de eso tengo muchos más de los que puedan regalarme. Yo quiero hechos.

No me gusta PODEMOS porque necesito algo sólido a lo que aferrarme, así que puede que en 4 años me enamore, pero a día de hoy, son como la nebulosa del cangrejo. Además de que estoy en un momento de mi vida en el que la política me interesa y apasiona pero no me importa demasiado. Tengo grandes planes para mi futuro a corto y medio plazo y no quiero regalarle a la política más tiempo de la que quiero regalarle, permítanme ser egoísta hoy y les compensaré mañana.

Punto y aparte.

Internet, eres un tronco de árbol lleno de hormigas. Fascinante, pero por algún motivo me das repelús. Eres como la gravedad, que puedo combatir sólo con subir unas escaleras, pero siempre tiras de mí y al final ganas. Eres imparable aunque no especialmente violenta. Internet, estoy harto de hablarte sin que me contestes, tengo un ego que decorar y un narcisismo que alimentar. Te amo con todas mis fuerzas pero jamás te lo diré, como se aman los VHS y el heliocentrismo. Te odio como los dos satélites de Marte se odian entre sí, como las series de Fourier odian la tarta de queso. Te necesito como el dadaísmo al nihilismo. Te regalo un absurdo, mis mierdas, mis putadas, mis jodiendas de Tourette y mi poesía diáfana y torpe llena de alegorías blandas cual gelatina Royal reposando sobre el estómago de la mujer sin rostro que dibujo en mi mente cuando pienso en soledad y en amor. 

Estoy harto de escribir en este blog como una obligación para mí mismo. Ya sé de qué color es el cielo, es negro como la nada, pero además es violeta y lo vemos azul o rojo. No lo necesito más, porque ahora sé mucho más de la vida, de la cuántica y de las personas de lo que esperaba y quería. No me aportará nada nuevo, así que me despido de él con cierto escozor por el fracaso.

Tres años y pico, bastante mayor para abortarlo de forma legal. Oh, bueno. Qué se le va a hacer, no es como si existiesen aún muchas leyes firmes por Internet. Y ya vale, que estoy derrochando melodrama.


Punto final.

martes, 9 de diciembre de 2014

¿Qué les pedimos a nuestros governantes? El putoamismo de Obama y la Casta

Esto es la leche. 

Obama ha salido en un programa de televisión, como es habitual en él, pero no ya como el Pedro Sánchez llamando por teléfono al Sálvame o jugando básket con Pablo Motos, sino haciendo una sección del mismo programa. Ha promocionado su proyecto de la sanidad pública, ObamaCare, pero a base de chistes, riéndose de los Republicanos pero también de sí mismo, y de los propios fallos de ObamaCare. No sé si el vídeo se reproducirá bien, lo he buscado en varios sitios pero sólo aquí he podido verlo. 

http://cheezburger.com/2311

Sea como sea, eso resulta impensable aquí. Un político que haga reír a la gente, que se ría de sus propios defectos y los convierta en su propia fuerza al ganarse a la gente siendo majete. Aquí parece que más que ganarse a la gente se busca el hacer que la gente odie a los otros más que a ti. Desde el eterno duelo PP-PSOE a los nacionalistas catalanes y vascos con el gobierno central, o Podemos con todos. Porque sí, hasta la esperanza morada que es Podemos hace en el fondo una política similar a la de los otros partidos: ellos son los malos, votadnos a nosotros para hacerles daño.

No sé si Obama es un buen estadista. EEUU sigue teniendo sus problemas internos y externos, y la mayoría de lo que prometió para y al llegar al poder se ha quedado en el aire. Tiene un Premio Nobel ridículo e inmerecido, pero hasta él lo reconoce, diciendo en una ocasión "el Nobel de la Paz ya sabéis que últimamente se lo dan a cualquiera". Por otra parte, el paro y la economía no han sufrido un golpe tan duro como se pensó. No ha invadido países pequeños (al menos directamente), aunque sí ha tirado unos cuantos misiles por Oriente Medio y ha tenido una respuesta fría en el conflicto de Israel y Palestina. 

No sé si es un buen político, pero me gusta. Puede ser más mentiroso que yo que se, pero no parece tanto un prepotente cabezota y estúpido como muchos otros líderes mundiales (y nacionales). Me gusta, aunque no sé por que. Me hace sonreír, y puede que sea el único político que lo consigue. Y todo esto me ha hecho pensar en una cosa. Una única pregunta.

¿Qué le pedimos a nuestros gobernantes?

Primero, que sean honestos. Eso hace unos años no importaba tanto porque sólo queríamos que fuesen buenos en lo que hacían, pero ahora parece obvio. Queremos poder confiar en ellos, y que no roben. 

Queremos que sean buenos en lo que hacen, aunque no tenemos muy claro qué es exactamente lo que hacen. Salen por la tele y hablan de cosas. Votan cosas en el Congreso y... ¿en el Senado? No, en serio. El Senado. BADUMTSS. Bueno el caso es que queremos que sean buenos en lo que hacen, si son ministros de sanidad o energía, que sean médicos o electricistas. Si son portavoces, que sean guapos y guapas. Si son ministros de defensa, que sean mujeres embarazadas, o mejor no. Si son presidentes del Congreso, que sean campechanos y experimentados. Si son importantes, que shepan hablar, vamosh, que esh bashico. Si son ministros de exteriores o presidentes del país, shpeaking english and other foreign languagesh should be a musht.  

Ahora hemos adquirido nuevas necesidades. No queremos que sean demagogos ni populistas, pero se nos olvida lo agradables que son los demagogos y populistas... salvo si son del otro partido. A esos palos y piedras. No queremos que sean Casta, aunque a mí me han llamado Casta en dos ocasiones serias y me estoy replanteando que coño significa eso. También queremos que sean claros a la forma de hablar, que den la cara y que se manejen por la redes sociales, y que no roben ni compren followers que eso es de cutres.
Ahora imaginad a Rajoy, a Cayo Lara, a Rubalcaba, a Oriol Junqueras, a Cospe, a Pablo Iglesias, a ZP o Aznar, a Pepín Blanco o a Espe, imaginad a cualquiera de ellos en esta pose




Que me diréis, no quiero hacerlo, ni hay ningún motivo para que el Presidente del Gobierno y Jefe del Estado al mismo tiempo (ah, interesante alternativa a Monarquía o República, estado presidencialista, nada de dos figuras políticas, una de ellas más de representación que otra cosa...) tenga que aparecer con gafas de sol siendo el puto crack. 


Pero Putin también lo hace. Y aunque para nosotros europeos sea una especie de prepotente chulo invadechechenias imperialista de la KGB, a los rusos les encanta, y ¿no es eso lo que importa al propio país? Supongo que el ejemplo no es especialmente bueno, así que aquí os pongo una foto de Obama cargando un Kamehameha y de Putin preparando su contraataque:




¿Que es un chiste? Sí, no hay que negarlo. Pero se habla de ellos con una personalidad fuerte y decisiva. Como presidentes del país, y figuras representativas del mismo, tienen un carisma importante. Miedo me da lo que se dirá de nuestros gobernantes si es que se les menciona en alguna ocasión, y si ellos son los representantes de España... ah, espera, que se me olvidaba, nuestro representante es este:



Coño, me he liado. Bueno, ya sabéis, el Felipe. Que al menos ha estudiado en muchos sitios y sabe idiomas y parece que está capacitado para lo suyo. No da la sensación de que haya robado (total, no le hace falta) y tiene buena planta. Pero sobra porque es Rey y eso es muy Medieval. Como mucho, Renacentista, pero de ahí no pasa. 

Me he ido yendo por las ramas. Joder, que Obama mola, le querría de presentador de un Late Night Show de esos, es demasiado carismático para ser uno de los hombres más poderosos del mundo. Me da envidia por los americanos que tienen a eso, y no a Mariano Rajoy, con la dura oposición de Pedro Sanchez (al cual sí me imagino con gafas de sol, como a Artur Mas, fíjate), Cayo Lara y Rosa Díez, y la aún neblinosa pero estadísticamente relevante irrupción de los Círculos Homeopáticos de Podemos. Yo me alegro viéndole, aunque igual a los de Texas les da asco. Es que es negro, o al menos un poco. Café con leche. Té con leche diría yo, y con bastante leche (pero bueno, que un negro tizón no llega ahí ni de coña en los tiempos que corren). Y no olvidemos que se llama Barack Hussein Obama II. Cómo se puede molar tanto, me pregunto yo. 

Eh, pero eso de salir por la tele es de populista y demagogo. Mucho ojito.

Yo ya no sé ni que quería decir. Esto tenía un objetivo pero lo he olvidado.

Que Obama es el puto amo, tete, y un callabocas que lo flipas. 
Que la Casta no mola un cagao. 
Que estoy hasta los cojones de tanta mierda. 
Que cierren la el Senado que no vale para nada. 
Que no, que no, que no nos representan. 
Que a Errejón le dan becas y a mí no.
Que Espe es inmortal y una chula.
Que Podemos es ETA, que ZP también, que las feminazis son el KGB y las NNGG del PP son un montón de siglas de dos en dos, y son muy fachas.

Que les den por culo a todos. Pero sin amor, sin cariño, sin preliminares. Sin mirarles a los ojos antes o después. Y que lo haga Obama, mientras lleva gafas de sol y dice:
http://www.reactiongifs.us/oh-yeah-barack-obama/

domingo, 26 de octubre de 2014

El Grupo de la Creación: Compilando el Universo

Había sido una semana productiva para Dios.

El Lunes  apañó rápidamente las funciones de Álgebra y Cálculo más sencillas y las usó para construir los códigos de Mecánica Clásica y Termodinámica.

El Martes tuvo que añadir subrutinas de Teoría de Grupos y Análisis Complejo porque algunas cosas no le cuadraban, y aprovechó para meter un poco de Estadística, que suponía que le sería útil después. Se puso a probar con un poco de Caos Determinista y le pareció tan original que, aunque sólo complicaba las cosas, lo dejó ahí.

El Miércoles se metió hasta el fondo con la Mecánica Cuántica usando algunas de las partes de Estadística, porque quería probar algo nuevo, y aunque la dejó a medias tenía bastante hecho. Empezó a hacerse garabatos de Feynman para entretenerse y le gustó la idea.

El Jueves expandió esas ideas en el código de QFT, con sus subrutinas de QED y QCD. A pesar de lo rápido, interesante y potente del programa, tenía algunos problemas serios con las teorías Locales y la Topología pero no esperaba que nadie se diese cuenta.

El Viernes se preparó un buen café porque era el turno de la Relatividad General y la Gravedad. Tuvo que ampliar lo que tenía en las rutinas de Geometría porque era insuficiente para que el programa tuviese algún sentido. El código al final quedó bastante bien, pero con unos cuantos Bugs y NaN que no supo bien cómo eliminar. Puso unas cuantas Presiones de Degeneración de las rutinas de Cuántica para reducir el impacto de esos Bugs pero no se quedó muy tranquilo.

El Sábado tocaba juntarlo todo. Los Bugs del código de GR se juntaban con los problemas de QFT, y se montó un pifostio tremendo.

El Domingo decidió descansar. Llamó a sus becarios Miguel, Gabriel y Lucifer para que hiciesen un Debug de todos sus problemas. Miguel y Gabriel estaban con su Doctorado así que se encargaron de los códigos sencillos, y Lucifer que era el Postdoc de los problemas de GR y QFT. En el proceso de Debug metió Materia y Energía Oscura, Teorías de Cuerdas, SUSY, QFT Algebraica, una Relatividad General modificada a grandes escalas y una opción para Multiples Mundos. Se ofuscó y decidió borrar la mayoría, pero como no comentó correctamente los códigos no se acordó de qué era lo que había dejado. Para su sorpresa, la cosa funcionaba, pero Dios no estaba contento porque sabía que un código así podía tener problemas al pasar el Peer Review, y le echó del Grupo de la Creación.

Sea como sea, el Lunes siguiente Dios se reunió con sus estudiantes y decidió compilar el programa, con sus múltiples rutinas y subrutinas.
Y dijo Gabriel:
-Oh señor, tu programa es elegante pero potente, riguroso pero original, rápido pero complejo. Me pregunto, ¿qué haremos tras ejecutar el Universo?
Y dijo Dios:
-Ahora esperaremos 13,8 miles de millones de años terrestres, y luego les decimos a unos primates a quién se pueden follar, y que nada de usar condón.
Dios ejecutó el Universo.

Y la luz se hizo.

martes, 7 de octubre de 2014

Despotricación definitiva por el caso de ébola.

Mickey Mouse dice ébHOLA 


Bueno, mucho se ha hablado del dichoso virus, y un poco más voy a hablar yo. Porque estoy muy indignado y no aguanto más. Haré una lista ordenada de lo muy enfadado que estoy, como si eso pudiera servir para algo.

1) Niveles de bioseguridad: Hay una escala del 1 al 4, muy sencillita, donde el 1 es muy poco peligroso y 4 es muy peligroso. El ébola pertenece al número 4, que implica unas medidas de seguridad muy concretas: trajes completamente herméticos, respiración externa (con bombonas o con tubos de fuera), varias duchas de desinfección al salir (con y sin traje) y presión negativa (para que los bichos no salgan por orificios que pudieran haber, que no deberían). En España no hay centros con niveles de seguridad 4, sólo 3 y alguno 3+. En concreto, el que tiene más bioseguridad, un 3+, es el INIA, Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (animales). No hay que ser un genio para saber que 3 y 4 no es lo mismo, y que 3 es menor que 4. Luego en España no hay centros que puedan operar el ébola con seguridad y sin correr riesgos. PUNTO.

2) Protocolos de seguridad: Los protocolos de seguridad, término con el que se llenan la boca todos los señores con alguna responsabilidad en esto cuando les meten la alcachofa, no son más que los pasos que hay que seguir para hacer alguna tarea con el ébola de por medio, de tal modo que no haya ningún peligro. Ya hemos dicho que en España no hay centros que tengan el equipamiento suficiente para tratar con seguridad los agentes biológicos de nivel 4, luego NO SE PUEDEN seguir protocolos de seguridad necesarios para tratar con seguridad los agentes biológicos de nivel 4. Es muy sencillo de entender, pero la frase que más se oye estos días es "se siguieron los protocolos de seguridad necesarios". Ya sé que estoy siendo muy redundante, pero es para mostrar con obviedad que cuando dicen eso ES MENTIRA. Está en la propia definición de "protocolo de seguridad". Puede que para ellos haya una definición distinta, es decir "lo que se puede hacer con lo que hay, aunque es insuficiente para asegurar que los contagios no se produzcan", pero claro, si dicen eso en la alcachofa habría bronca.

3) Un poco de epidemiología: Las enfermedades se transmiten entre personas. A veces entre personas y animales. Una persona puede estar en tres posiciones: sano (S), infectado (I) o retirado del sistema (R), que incluye los muertos, los que se han curado y generado anticuerpos (y son por tanto inmunes a ser infectados de nuevo) y los que han sido vacunados (que tampoco se pueden contagiar). Cuando una enfermedad se propaga, al principio sólo hay S, luego empieza a crecer el número de I, que aumentará exponencialmente, cada vez más rápido, porque los I son los que transmiten la enfermedad. Sólo se detendrá cuando todas las personas lleguen a la categoría de R o hasta que los I que quedan no puedan contactar con los últimos S, por cuarentena o porque vivan lejos. Las enfermedades se propagan de varias formas, como por ejemplo por el aire (respirar cerca de alguien enfermo), por líquidos (beber agua de un río por el que hayan pasado enfermos), por portadores animales (murciélagos o mosquitos) o por contacto físico (piensa en el SIDA). La gripe por ejemplo es muy infecciosa y se extiende a gran velocidad porque se transmite por aire, por lo que estar en la misma habitación que un enfermo trae riesgo alto de contagio. 

4) Un poco de ébola: El ébola en concreto es una enfermedad con una elevada mortalidad (entre el 50% y el 80% de los que la tienen mueren, según los datos de esta última epidemia) y sin una cura o vacuna conocida. Además, los cadáveres pueden transmitir la enfermedad durante un tiempo, lo que es un problema dado el alto número de cadáveres que van a haber. Se transmite por fluidos, lo que quiere decir que el contacto físico con enfermos trae riesgo de enfermedad. Su saliva y mocos también así que un estornudo puede lanzarte el virus. Sus excrementos y sangre también, por lo que limpiar la caca de un enfermo de ébola es peligrosísimo. Al no tener cura, se extiende sin parar hasta que todos los I pasan a morir o a sobrevivir a la enfermedad, y se detiene cuando todas las personas han pasado por la enfermedad o por lo menos todos los infectados en un cierto tiempo se aíslan y no se generan nuevos I. Por estar en la misma habitación que un enfermo no es probable que te contamines, pero sí es posible. Por limpiar su cadáver, es bastante probable que sí te contagies. La enfermedad literalmente deshidrata a los pacientes hasta morir, con síntomas terribles como fiebre alta, vomitos, diarrea y hemorragias. Lo único que se puede hacer con los pacientes es darles líquidos y anticoagulantes, algo que puede mejorar un poco las probabilidades de que el cuerpo gane la batalla al virus, y puede reducir ligeramente las tremendas dolencias de los enfermos, pero no sirve para curar, sólo para que los pacientes vivan más y con suerte sobrevivan a ello.

5) Cadena de mando: Alguien piensa en traerse a un anciano con ébola. Alguien hace un informe con los puntos a favor y en contra. Alguien debe saber todo esto que os he contado, porque yo lo sé y yo no soy biólogo, médico ni nada. Alguien se lo dice a quien toma las decisiones, mintiendo o diciendo la verdad. Ese alguien que manda mira el informe y decide, o bien engañado por las mentiras, o bien porque se la suda, que ese anciano se viene a España. Existe un riesgo de que el virus se escape e infecte a otra persona, pero da igual. Madrid es la ciudad más poblada de España, y la mejor comunicada, con aeropuerto, trenes de alta velocidad y carreteras por todas partes. Un infectado en Madrid puede llegar a cualquier punto de España en unas horas, y llevarlo al resto de Europa en poco más. Pero se da la orden, y los que no dan las órdenes pero son expertos en la materia... ¿qué hacen? Un anciano que va a morir casi seguro, porque están en una fase muy avanzada de la enfermedad, y con su edad la probabilidad de sobrevivir es mínima. Pero se le trae a España para tratarlo. Y se muere. Tiempo después, otro anciano se contagia, y se le trae, y se muere igual pero esta vez con sorpresita. Una enfermera se contagia, quizá por error suyo por no conocer un protocolo de seguridad con el que no estaba acostumbrada o quizá porque ese protocolo de seguridad no era el adecuado, sea como sea ella o no recibió el equipo necesario, o la preparación necesaria para ese trabajo. Y ahora tiene una probabilidad menor del 50% de sobrevivir.

6) Inconscientes e irresponsables: Esta mujer se fue a su casa al día siguiente de que el segundo anciano con ébola muriese, y al poco empezó a tener síntomas leves de la enfermedad. Fue al hospital y le dijeron que no tenía nada y no le hicieron ninguna prueba especial. Igual les avisó de que formó parte del grupo que trató al paciente de ébola, siendo por tanto una posible infectada y en tal caso los médicos fueron inconscientes e irresponsables (ESPAÑOLES). En el otro caso, ella no lo dijo, o bien porque no le avisaron de que podía estar infectada (y su preparación era insuficiente) o porque era una inconsciente e irresponsable. Parece ser que una vez en su casa, donde vivía con su marido y su perro, intentó poner medidas de seguridad para no contagiarse, usando cuartos de baño distintos y no durmiendo juntos. Los síntomas empeoraron y volvió al hospital, y esa vez sí le hicieron la prueba y dio positivo. Después de eso todo el mundo se volvió loco como ya sabemos, pero entre una y otra vez pasaron 6 días y parece ser que 22 personas que estuvieron en contacto con la infectada. Además, claro, del resto del personal que también ha seguido los "protocolos de seguridad" que siguió ella, y las personas con las que estuvieron ellos en contacto. Ah, y las personas con las que esas 22 personas estuvieron en contacto, y así sin parar. Eso es lo que se llama crecimiento exponencial. Si en los próximos días no hay más casos de infectados, la suerte nos ha salvado de los inconscientes e irresponsables y nadie que no esté ahora aislado se habrá infectado. Por supuesto, si se usan los mismos "protocolos de seguridad" aquí que antes, pues aún hay riesgo. Por supuesto, si alguien se han infectado y no está aislado, será propenso de contagiar a otros. Y todo porque alguien decidió traerse a no uno sino dos ancianos infectados a España, no para tratarlos sino para que muriesen aquí... ¿quienes son los inconscientes e irresponsables?

7) El perro: Y ahora dicen que van a sacrificar al perro de la pareja, porque es un riesgo. Porque supongo que dos ancianos, meros sacos de ébola (un virus de nivel 4) a punto de romperse, en centros de nivel de seguridad 3 no. Porque claro, podemos tratarlos a ellos pero no a un perro, cuando no se ha demostrado que los perros puedan contraer la enfermedad. De hecho, sería importante saber si los perros pueden contraer y extender el ébola, y de hecho las instalaciones de máxima bioseguridad en españa (un 3+) son de animales. Pero no, no podemos tratar a un perro. Pero sí a la enfermera y a los demás posibles contagios. Podríamos pegarles un tiro a ellos pero mejor no, sólo al perro. 






jueves, 7 de agosto de 2014

El carnet de votante

El problema con la democracia es que todo el mundo puede votar. Desde los que no han leído un libro en su vida, hasta los doctores en ciencias políticas. Desde los radicales hasta los indecisos. Desde aquellos a los que no les importa una mierda la política hasta los fanáticos de un partido. Desde los idealistas hasta los cínicos más corrosivos. Desde los tecnócratas y economistas hasta los músicos y poetas. En muchos aspectos eso está bien, pero a veces es un problema, porque muchas veces la gente vota con el corazón. Me explicaré, y espero que leáis toda la entrada porque si os vais ahora no habrá servido de nada escribirla.

Cuando hablamos de democracia, hablamos de un sistema que parece basado en dar nuestra confianza a futuros dirigentes, eligiéndolos directamente, permitiendo residir la soberanía nacional en el poder ejecutivo. Pero tras años contemplando diferentes gobiernos subir y bajar del poder, leyendo libros de historia y escuchando anécdotas de gente que ha vivido más que yo, me doy cuenta de que el poder de la democracia no está en la confianza, sino en la desconfianza.

Si confiásemos en nuestros dirigentes, si pensásemos que lo van a hacer bien, que no robarán y que se centrarán en su trabajo, ¿para qué elegir cada tres, cuatro o cinco años un nuevo gobierno? Muy fácil: el ser humano no confía en los otros seres humanos. Los políticos roban, almacenan poder, se desvían de su trabajo real. Es un hecho. Puede que cuando alcancen la presidencia, la gente vaya con ilusión y voluntad de gobernar bien y mejorar un país, pero es una profesión que desgasta física y mentalmente a cualquier persona, así que a la larga su eficacia va a decaer.

Entonces, como sabemos que nadie aguantará demasiado siendo buen gobernante, tenemos el poder de echarle. Y repito: tenemos el poder de echarle. Porque no nos equivoquemos, no tenemos el poder de elegir un gobernante, porque después de todo los diferentes partidos son los que hay, y no los que queremos que haya. Podemos escoger, pero no elegir. Entonces, cada cuatro años lo que se hace no es escuchar quién quiere el pueblo que les dirija en el largo camino de existir como nación, sino si ese mismo pueblo se ha cansado del gobierno de turno. Añade a la lista un número muy limitado de partidos políticos con capacidad para gobernar por el apoyo general que tienen, y en el caso extremadamente habitual de bipartidismo la decisión es exactamente esa: el partido A ya me cansa, toca el partido B. Y viceversa.

Pero hasta en ese pequeño poder es muy relevante, y puede corromperse con facilidad con el punto débil de la democracia: la gente es estúpida. Las personas pueden ser inteligentes o no, pero la gente en general es estúpida.

Es una buena aproximación.

Explicaré ahora esta afirmación tan ofensiva. Un sector importante de la población vota con el corazón, otro vota por motivos absurdos como que cierto político le parece más guapo, o porque sigue los ideales políticos de sus padres, pareja o amigos sin rechistar. Por último, hay un sector que piensa en qué quiere votar, mirando las opciones de cada partido y siendo críticos en cuanto a qué le viene mejor al país, o a él mismo. Uno puede ser solidario o egoísta, pero desde luego es un voto más útil que el de los que votan porque les caen mal los rojos o los fachas. Si eres egoísta y sale elegido tu partido, al menos tú serás beneficiado. Si eres solidario y sale tu partido, habrá otra gente beneficiada. Si toda la gente vota con conocimiento de causa, buscando el beneficio propio o ajeno, al final la mayoría de la gente debería salir beneficiada, es pura estadística y pura lógica. Por supuesto eso mejorará el nivel de los políticos al ser la gente más exigente con sus gobernantes.

Si votas con el corazón progre o conservador, no sabes si eso ayudará a nadie porque sólo votas a lo que te gusta. En qué basas que te guste algo puede ser cualquier cosa como ya he dicho. Además, eso te convierte en un blanco fácil de la demagogia, el partidismo y la mentira electoralista, que son un auténtico cáncer de la democracia. Pueden aparecer populistas, ladrones y mentirosos que apelan a tus emociones, tus ideales y tus odios más profundos, y al final acabas teniendo más demagogos capaces de conquistar tu voto que gente con preparación y voluntad para gobernar.

La política no es un juego. Es una decisión importantísima, elemental, quirúrgica, que se da a elegir a un conjunto de personas que en su mayoría no sabe del tema. Todo el mundo cree saber de política, pero seamos serios, ¿cuántos realmente saben? A la hora de construir mi casa, no pido un referéndum para decidir dónde poner los pilares, sino que dejo que un arquitecto lo haga, un profesional. Porque los ciudadanos pueden decidirlo por motivos estéticos, emotivos o hasta para joder. Cuando se decide quién va a tomar decisiones relevantes que me afectan a mí y a millones de personas, preferiría que los profesionales lo decidieran.

Pero, ¿qué profesionales?

Obviamente no los propios políticos. Eso degenera enseguida en algún tipo negativo de algocracia, en la cual los políticos se votarían entre sí y traería muchísimos problemas y un absoluto olvido del objetivo primero del gobierno: el país y la ciudadanía. Es la misma situación que la que se encontraría en un juez corrupto que se juzgase a sí mismo por corrupción, negando serlo. O una empresa de auditorías acusada de no pagar impuestos, que se hiciera una auditoría a sí misma con sus propias cuentas, diciendo que no están haciendo evasiones fiscales.

No, lo que necesitamos es un tipo extra de profesionales, pero en gran número para aumentar la estadística y de esa forma permitir que la ciudadanía esté mejor representada, y que no se vean envueltos en beneficios personales directos si salen elegidos unos u otros. Buscamos gente que sepa de política y pueda discernir entre las demagogias y populismos la verdad. Por eso mi idea: el carnet de votante.

Puesto que es un poco exagerado hacer a toda la población experta en política, sería buena idea dar al menos a una buena parte de la misma de un conocimiento al menos básico y suficiente para elegir con cabeza. Se impartiría un cursillo corto, de unos meses a lo sumo como el carnet de conducir, en el que los estudiantes aprenderían de historia de la política, de macroeconomía básica, de sociología de andar por casa, de geografía y cosas así necesarias para poder tomar una decisión de tan altísima complejidad e importancia. Obviamente ningún partido político podría tocar nada del contenido del temario, porque sería propaganda electoral. Los auténticos profesionales de la política, intelectuales sesudos que estudian estas cosas, elaborarían el conjunto de temas y cómo abordarlos. Luego habría un examen, y si lo apruebas te dan el maldito carnet.

Por supuesto, el carnet sería necesario para poder votar. Como no se puede hacer un cambio tan brusco en el sistema electoral, sólo se obligaría a tener el carnet a personas nacidas a partir de cierto año, que sean jóvenes para cuando se implemente. La gente podría sacarse el carnet desde, que se yo, los 16 años. La edad legal suele ser de 18 o 21 años ahora mismo, pero si demuestras que ya estás listo para votar pues yo creo que deberías poder tener el derecho.

Siempre puedes votar con el corazoncito aun teniendo el carnet, por lo que ya sería tu problema de coherencia, como la gente que fuma sabiendo que puede matarle. Que se sientan culpables o no es cosa suya y muy respetable, porque es una decisión propia tomada con cabeza. Pero si la gente quiere votar, que al menos sepa a qué se atiene. 

Por otra parte, el dinero necesario para una operación tan enorme debería venir del propio estado, siendo gratis el carnet, porque si no la gente podría ser discriminada por su nivel económico, y eso no es bueno en absoluto. Quizá eliminando la actual burocracia electoral e implantando un sistema digital, aunque seguro y fiable, se ahorraría bastante dinero que se podría invertir ahí, pero eso es otro tema. En mi opinión la incorporación del carnet de votante a la vida política haría que los gobiernos fueran más eficaces, sabiendo que no podrán recurrir tan fácilmente a la demagogia y a las mentiras porque la población no sería tan ignorante en cuanto a economía, historia, geografía y similares. Un gobierno eficaz significa mejor calidad de vida y más dinero. La inversión se pagaría a sí misma con creces. Mi opinión, claro.


Ya está bien de meter sentimientos en la política. Uno es cauto o se arriesga cuando no sabe cuál es la respuesta correcta, y dispara al azar o prueba con opciones que le parecen razonables basadas en prejuicios y emociones. Cuando uno sabe la respuesta, o al menos tiene una idea de cuál es basada en datos o estadísticas, sencillamente es razonable y sigue los hechos reales y fiables. La política no es un juego, afecta a millones de personas de forma directa e indirecta, así que hay que tomársela con la seriedad y el rigor de cualquier otra operación importante.

domingo, 3 de agosto de 2014

De Dioses falsos y antifaces

[Este es un fragmento de lo que será mi futuro libro que estoy preparando. Básicamente en él se puede encontrar lo mismo que en este blog, pero intentando atarlo y conjuntarlo todo entre sí.]

Las interacciones entre personas nunca han sido fáciles para mí. Nunca he sabido muy bien cómo comportarme con la gente y siempre me ha dado la sensación de que ellos lo tenían mucho más claro. Los años me han enseñado que no es así, y que todo el mundo juega con máscaras para no ser quien realmente es, y de esa forma poder no sufrir el rechazo de los demás. Una vez las coloridas y remachadas máscaras han conseguido juntar lo suficiente a las personas, puede que decidan quitárselas para regalarse sus verdaderas identidades.

Puede.

Cuando iba a la iglesia de pequeño recuerdo varios elementos relevantes. Había un altar de piedra cubierto de un paño sobre el que reposaban algunas copas y cirios, un señor vestido de blanco con una especie de bufanda morada, una gran cruz con un hombre europeo delgado y demacrado clavado en ella, con gotas de sangre granate y espesa cayendo de su frente. Recuerdo que estaba en una excelente forma física, con músculos marcados pero no exagerados en un cuerpo delgado. Tenía una mandíbula afilada, con una barba que la hacía parecer que lo era aún más, y el pelo largo y sorprendentemente limpio. Ese señor resulta que era Dios, o al menos una de sus manifestaciones.

Pero cuando preguntabas al señor de blanco (nombre en clave sacerdote), decía que Dios estaba en una cajita profusamente decorada detrás suyo, que en ocasiones abría para sacar otra caita más decorada aún, en la que había pan sin levadura. Los fieles comían este pan, bebían algo de vino dulce y oraban para entrar en comunión con la divinidad. Pero entonces, ¿quién era Dios, el hombre que sufría en la cruz o el ente que se manifestaba a través de una comida poco nutritiva? ¿Era una persona o un rito encerrado en una caja encerrada dentro de otra?

¿Por qué estaba Dios en una caja? Entiendo la historia del Mesías sufridor, y puedo entender que se dejase torturar para dar una lección a la humanidad, pero ¿por qué iba a querer dejarse encerrar? Yo creo que en esa cajita no había ninguna divinidad, sólo pan. Un gesto como otro cualquiera no es un Dios, ni lo atrae al mundo desde su plano astral o donde sea que more.

A los sacerdotes nunca les caí bien de niño. Cuando crecí, dejé de asistir a la iglesia e imagino que su opinión de mí sencillamente desaparecería. No hacía las preguntas más ideales para un niño en una escuela católica-romana-apostólica, pero tampoco es que lo hiciera para tocar las narices. De verdad no lo entendía. Y como cualquier niño, sentía interés por las cosas brillantes y las cosas grandes, como las divinidades y cajas bonitas.

Mi idea de un Dios era la de una criatura grande y libre, capaz de hacer todo lo que quisiera si es que quería hacer algo. Podía entender que los Dioses no actuaran nunca en el reino de los hombres por aburrimiento o porque quizá estarían creando nuevas especies en otros planetas. Yo al menos lo haría, y pasaría de vez en cuando para ver cómo iba la cosa con las especies antiguas, pero sin intervenir por supuesto, porque querría ver cómo se las apañan ellos solos. Sea como sea, no me cuadraba lo de un Dios encerrado, igual que no me cuadra lo de no enseñar nuestra forma de ser desde el principio.

Las máscaras no dejan de ser cajas decoradas en las que encerrarnos, y las personas que las usan no dejan de ser Dioses asustados por los otros Dioses, que a su vez no son más que Dioses falsos, ritos que deciden ejecutar repetidas veces para invocar una divinidad inferior a la que esconden en su interior.

A veces yo también he ejecutado esa táctica, porque a la gente suele asustarle ver dioses a pelo. Le preocupa porque se dan cuenta de que ellos no son más que un poco de papel maché sobre sus rostros, se dan cuenta de que tienen miedo, pero a su vez lo único que demuestran es desagrado. Dejan que la máscara empiece a hablar por ellos, y se convierten en su propio personaje, apreciando más el lacrado y el nacarado y menos la carne y las uñas. Ante una perspectiva así, incluso yo que trato de vivir con la máxima coherencia posible me encojo de miedo y saco mi propio disfraz.


Mi máscara tiene una gran nariz y es dorada, blanca y negra. Es más un antifaz que una máscara, porque siempre me han dicho que tengo una sonrisa bonita. Otra cosa no, pero la gente sabe fácilmente cuando la finjo, o directamente cuándo estoy enfadado y la verdad es que me parece bien. Puestos a ser falsos con nosotros mismos, cuanto menos lo seamos

Es una máscara simpática, animada, alegre. Una máscara de fiesta que deja entre las grietas y los huecos la impresión de que, en el fondo, estoy siendo sincero con los demás. El primero que no se lo cree, pero por desgracia sí se lo cree, soy yo. Así y todo, no la veo como una tan negativa, porque como digo muestra una parte de mí de la que me siento orgulloso.

Pero tengo más máscaras. Tengo bastantes, una por cada ocasión relevante, diría yo. Tengo la de sabio entendido que impone su autoridad diciendo palabras largas y hablando un poco más alto mientras agita un brazo, la de tonto inocente que no tiene ni idea y asiente como un simple e inofensivo bobalicón, y la de crítico revolucionario y cínico que puede ver las cosas desde fuera y usar la lógica más básica para demostrar que nadie tiene razón. Soy todas mis máscaras, porque las he elegido para que me representen, pero al mismo tiempo no soy ninguna. Lo que en realidad soy es la falta de ellas. Todos los lugares que tape con ese papel maché o ese plástico malo, sabréis que son lugares que me da miedo mostrar por que otros Dioses puedan asustarse de ellos. Si es que podéis saber que no son antifaces, claro.


Al final caigo en el mismo problema, y olvido que el motivo por el que uso máscaras es que me da envidia que otros puedan no necesitarlas, lo cual creo que es una de las paradojas más exquisitas e interesantes de mis días.

sábado, 28 de junio de 2014

Jardinería de problemas

Haber estudiado física me ha proporcionado una herramienta bastante útil en mi vida diaria: atacar la base de los problemas. Parece algo obvio, pero no lo es. No pretendo ponerme a chulearme y decir que la gente no sabe resolver sus problemas, por supuesto que no, pero a veces la manera de afrontarlos no es la más adecuada.
El proceso para resolver un poblema es, en mi opinión, el siguiente:

1/ Identificar cuál es el problema o cuáles son los problemas. No es algo tan fácil como parece, porque en la vida real uno se encuentra múltiples problemas entremezclados, o problemas que no parecen serlo, o incluso problemas que no parecen que lo son.

2/ Buscar la raíz y la base del problema. Nuevamente, más difícil de lo que parece, en ocasiones es hasta imposible detectar su raíz, es decir qué lo causa, pero siempre puedes saber cuál es base. Esto es, qué es lo que hace que ese problema te afecte. Hay que hacer un análisis de cómo es el problema, qué tenemos a nuestra disposición y qué podemos usar. En nuestro arsenal puede haber pinzas que impidan crecer algunas ramas, tijeras pequeñas de precisión, machetes romos, espejos, cuerdas, un cuaderno... incluso cacahuetes, tazas de café, pintura rosa y otras cosas que probablemente no sirvan para nada.

3/ No detenerse con las ramas. Los problemas van así, nacen con una raíz oculta y salen a la luz en forma de una base y luego se dividen en múltiples ramas. Muchas veces si lo dejas crecer, va a crecer indefinidamente. Las ramas son lo que más molesta, y lo que la mayoría de la gente intenta eliminar. Perder el tiempo con las ramas puede no servir de nada porque seguirán creciendo. Por supuesto casi siempre habrá que eliminarlas para avanzar, pero no es ése el objetivo, hay que recordarlo.

4/ Buscar el camino más rápido a la base. A veces el camino más directo es imposible por que hay ramas en medio, y puede que esas ramas sean tan espesas que no podamos cortarlas sin que salgan otras. Es importante darse cuenta que se ha llegado a un callejón sin salida, así que es recomendable buscar otro camino. Anotar lo que sabemos y avanzar por otro lado con las herramienas que dispongamos. Igual nuestras pinzas no son útiles con ramas demasiado gruesas, igual nuestras tijeras de precisión no pueden cortar los conjuntos de ramas demasiado densos en el tiempo suficiente, igual desde donde estamos no se ve la base. Hay que analizar desde diferentes perspecttivas para buscar la idea, el camino más rápido, que no tiene por qué ser el más corto.

Lo más importante es siempre identificar cuál es la base de los problemas. Cuando te plantas frente a problemas de física y matemáticas acabas desarrollando un método para resolverlos que se puede extrapolar en general a cualquier otra rama. Hay que ser preciso, conciso y directo. Hay que saber cuándo se está en un callejón sin salida y probar otro ángulo. Hay que tener en cuenta problemas anteriores y cómo se resolvieron. Todo suena muy obvio, pero en la vida real es muy normal que la gente no haga nada de esto, y se quede atascada en las ramas más entrelazadas del problema, o que sencillamente se dedique sólo a podarlo cada poco tiempo para que no moleste demasiado, creyendo que así está resuelto.